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martes, 20 de marzo de 2018

Copa Davis 1973, Argentina-Chile: UN MILAGRO CHILENO EN EL BALTC

Jaime Fillol luchó con todos sus recursos para quedarse con
el triunfo en el quinto y definitivo punto ante Julián Ganzábal
(Foto: Revista Estadio)

Entre el 4 y el 7 de mayo de 1973 el Buenos Aires Lawn Tenis Club fue testigo de una sufrida victoria chilena sobre los locales por 3-2. La serie comenzó con la derrota de Jaime Fillol ante Guillermo Vilas 3-6 3-6 0-6. Luego Patricio Cornejo le ganó a Julián Ganzábal 6-4 6-2 5-7 6-4. En el dobles Fillol/Cornejo perdieron ante Cano/Vilas 6-3 4-6 6-4 3-6 4-6. En la jornada final Cornejo venció a Vilas 6-1 9-7 2-6 6-1, y Fillol a Ganzábal 7-5 9-11 5-7 6-2 6-1.

Según la crónica de Revista Estadio "en el primer día de la competencia, si bien hubo división de honores a un punto, fue Argentina la que apareció con mayores posibilidades de tomar la delantera, por cuanto Vilas, demostrando su Insuperable estado físico y anímico, "destrozó virtualmente a Fillol, ganándole con facilidad los dos primeros sets, llegando al extremo de hacerlo desaparecer de la cancha en el tercero, en el que el chileno no pudo ganar ni siquiera un game. Esto, en verdad, "fue como mucho" y enfrió totalmente el optimismo de todos los chilenos que especialmente hablan ido a Buenos Aires a presenciar la competencia (...) Fillol, cierto es, estuvo mal, pero, a nuestro juicio, si hubiera jugado al mejor nivel que le conocemos, igualmente habría caído derrotado, pues Vilas de mostró en ese match ser imbatible. Fillol luchó con sus mejores energías por salir del embotellamiento a que lo tenia sometido su rival, que lo aventajaba en todo; esto es en servicio, rapidez y potencia de sus drives, posadas en la red y voleas y remaches magistralmente colocados. Ante esto, el chileno no pudo hacer nada. Para todos, Argentina en ese instante aparecía como el seguro ganador de la confrontación".

Pato Cornejo no sólo venció en sus dos sencillos. Uno de ellos
se lo ganó a Guillermo Vilas en un resultado que sorprendió a
todos (Foto: Revista Estadio)
Tras la caída de Fillol, en el segundo individual, 'Pato' Cornejo logró según Estadio "la equiparidad del marcador porque actuó dentro de su mejor nivel de juego y doblegó en brava lucha a Ganzábal. El potentísimo servicio y sus constantes corridas a la red fueron las principales armas de triunfo que exhibió Cornejo, pero —también hay que decirlo— el match sirvió para establecer que Ganzábal "estaba jugando tan bien como Vilas y que por lo tanto destacaba con mayor opción para derrotar a Fillol".

Con la cuenta 1-1, el sábado todo indicaba que Chile se podría en ventaja. Más no fue así, tal como lo describe la nota de Estadio. "Vino el desastre que desmoronó el resto de optimismo y esperanza que tenían los chilenos. Fillol y Cornejo mostraron altibajos impropios de su calidad y cartel internacionales. No hubo entre ellos sincronización, fallando más veces el primero que el segundo. Los constantes errores cometidos por Jaime causaban desesperación en la barra chilena y molestaban visiblemente a Cornejo, que en más de una oportunidad lo llevaron a recriminar en voz alta a su compañero, especialmente cuando perdió en la red dos voleas seguidas de fácil ejecución y dos remaches, uno de los cuales 'ni siquiera le pegó a la pelota'. Por su parte, Vilas y Cano, actuando siempre en forma pareja, con vertiginoso ataque en la red, mantuvieron el control del court y en dos horas y media de batallar, luego de cinco sets, conquistaron el triunfo (...) la pérdida de este doble, que se consideraba incluso por los propios argentinos como punto seguro para Chile, no fue ya un balde, sino un tonel de agua fría que cayó sobre todos los chilenos, En ese instante la confrontación estaba perdida para todos".

Fillol durante la serie en que Chile derrotó a Argentina
en el Buenos Aires Lawn Tennis Club (Foto: Revista
Estadio)
Con la moral maltrecha, los nacionales se enfocaron en los últimos sencillos. La crónica de Estadio señala que "el tercer día jugaba a primera hora Cornejo contra Vilas, pero para muchos este último ya era considerado el ganador. Algunos —muy pocos— confiaban en que Marcelo Taverne pudiera levantarles el ánimo a los decaídos jugadores chilenos y que 'Pato' Cornejo abriera un resquicio de posibilidades, ganando al 'imbatible' Vilas. Esto sucedió luego de más de cuatro horas de lucha, en que nuestro bravísimo defensor jugó el mejor partido de su vida (...) Narrar los cinco sets ocuparía espacio muy largo y sólo en resumen diremos que el argentino jugó incluso mejor que cuando lo hizo contra Fillol. Parecía un celaje en sus desplazamientos, sus drives, especialmente su formidable revés, cargados de dinamita, abrían el juego a los costados del court y Cornejo corría y corría devolviendo todo. En ningún instante vimos al chileno disminuido en su coraje y fuerza. Tenía que abrir el camino que llevara a su equipo a una posibilidad de triunfo y lo consiguió tras una contienda que tendrá que ser recordada mucho tiempo por chilenos y argentinos. Al finalizar el match con el triunfo del chileno, Cornejo, con la poca energía que le quedaba, corrió hacia el centro del court a saludar a su rival. Intentó saltar la red,pero fue incapaz. ¡Lo habla dado todo en la cancha!"

Y vino lo imposible. "El quinto partido empezó el domingo, pero debió suspenderse por falta de luz. Fillol quedó en ventaja de un set y empate a tres games sobre Ganzábal. Y había dicho al salir de los camarines: "Si Cornejo pudo lo imposible, ¿por qué yo no voy a ser capaz de imitarlo? Además Taverne le dijo esas mágicas palabras: 'Jaime, tú tienes ya demasiada experiencia en contiendas internacionales y sabes cómo afrontar una brava lucha. En el court no te diré cómo juegues, pero sólo una cosa te pido, y esto es que recuerdes a cada instante que tu capitán tiene absoluta confianza en ti, pues te rehabilitarás brillantemente, dándole a Chile esta gran victoria' (...) Y el 'milagro' que se esperaba empezó a vislumbrarse a partir del quinto set. Fillol, jugando totalmente concentrado, diríamos que hasta con rabia, no permitió que Julián tomara el control del partido. Fue ganando game tras game hasta sacar cuatro de ventaja. El argentino ganó el quinto juego, pero Fillol, sin hacer caso de la explosión de júbilo en la barra argentina, mantuvo su serenidad, quebró el sen-icio del transandino y finalmente con el suyo dejó en cero a su rival, ganándole con su potente y bien colocado saque las cuatro pelotas de una hebra" (...) Así Chile, por cuarta vez consecutiva, había ganado el cetro del tenis sudamericano".

sábado, 17 de marzo de 2018

Copa Davis 1971, Chile-Argentina: CORNEJO Y FILLOL CONTUNDENTES EN EL STADE FRANCAIS

Cornejo y Fillol en acción durante el dobles que definió la
serie de 1971 en el Stade Francais (Foto: Revista Estadio)

Entre el 22 y el 24 de abril de 1971, Chile volvió a ser local por Copa Davis ante Argentina en el Stade Francais. El resultado de la serie fue un contundente 4-1 favorable a los chilenos.

Jaime Fillol venció a Tomás Lynch 6-2 6-4 6-2, Patricio Cornejo a Julián Ganzábal 6-4 6-4 6-4, Fillol/Cornejo a Cano/Ganzábal 6-2 6-3 6-4, y Cornejo a Lynch 6-3 6-3 6-4. Fillol perdió en el último punto ante Ganzábal 3-6 6-2 6-8 4-6.

En la cobertura de Revista Estadio se señala que "tan categórica fue la superioridad de Chile sobre Argentina, que sólo le bastaron tres encuentros y nueve sets para pasar a la final de la Zona Sudamericana de la Copa Davis. Y fue tan categórica esa superioridad porque definitivamente Patricio Cornejo está en un plano muy superior a Ganzábal y Lynch, y porque Jaime Fillol es muy lejos mejor que el segundo jugador argentino. Si a ello agregamos que el dobles que han logrado formar Cornejo y Fillol está considerado como el mejor de Sudamérica (...) tendremos que convenir que el 4-1 final de ese encuentro está reflejando fielmente la diferencia de capacidades que existe en estos momentos entre el tenis nacional y el argentino".

Fillol mostró un buen nivel, ganando su primer
sencillo y el dobles con Cornejo. Sólo dejó ir
el segundo individual (Foto: Revista Estadio)
Respecto al primer día de competencias, la crónica comenta que "Fillol y Cornejo no encontraron el primer día de juego en Lynch y Ganzábal, respectivamente, rivales que les discutieran la victoria. Fillol apabulló al número dos de Argentina y sólo sus propios errores hicieron que el partido tuviera un marcador final de 6-2, 6-4 y 6-2, y que se haya prolongado más allá de la hora. Cornejo tampoco encontró mayor resistencia en Ganzábal, pero ese encuentro tuvo alternativas de mayor interés. Y era lógico que así sucediera, porque el campeón argentino es muy superior a Lynch. Tiene un perfecto dominio de todos los golpes, aparte de lucir un excelente "revés", que por momentos creó problemas al nacional, sobre todo al comienzo, cuando le impidió llegara la red en donde Cornejo se desenvuelve con mayor eficacia. Pero a pesar de todo ello, a pesar del excelente tenis que juega Ganzábal, en ningún momento se vio por dónde podía ganar el partido. Con mucho esfuerzo lograba acortar distancias y emparejar el marcador para luego ceder ante el terrible servicio del vencedor, que fue, sin lugar a dudas, el arma que le otorgó la victoria dejando a nuestro país 2 por cero el primer día. 6-4, 6-4 y 6-4 fue el marcador final de ese encuentro, que puede inducir a engaño en las cifras, pero no en cuanto a la capacidad de ambos rivales".

El equipo chileno aseguró triunfo rápidamente tras el triunfo en el dobles. Según Estadio, "la manifiesta superioridad expuesta por Fillol y Cornejo en los singles fue ratificada más adelante en el dobles. Ganzábal se hizo acompañar esta vez por Ricardo Cano, el mejor especialista argentino, pero nada pudieron hacer. Otros tres sets y de nuevo la victoria para Chile. Partido unilateral, en donde el binomio chileno a pesar de la debilidad del rival mostró sus grandes progresos. Mostró a los asistentes al estadio galo que después de mucho tiempo Chile tiene un 'doble' y de gran calidad. Sus desplazamientos son realizados con gran velocidad, lo que les permite cruzarse y estar siempre bien ubicados para recibir los envíos de los rivales. Los argentinos no jugaron mal. Lucharon por conseguir una mejor suerte, pero todo fue en vano. Cano fue un buen acompañante, pero no tuvo los golpes necesarios para contrarrestar el asedio chileno. Su 'saque' muy débil siempre dejó en inconfortable posición a Ganzábal, que tenía que esperar unos verdaderos bombazos de Fillol y Cornejo. Fue por eso que el resultado de 6-2, 6-3 y 6-4 conformó a los argentinos, ya que habían caído honrosamente ante una pareja inmensamente superior".

Ganzábal y Cano poco pudieron hacer ante la dupla chilena en
el dobles (Foto: Revista Estadio) 
Con serie definida, dice Revista Estadio que "Patricio Cornejo y Tomás Lynch se entregaron a un accionar sin nervios, en donde sacó la mejor parte el transandino. Fue derrotado en menos tiempo, una hora y diez minutos, pero tuvo la posibilidad de lucir algunos atributos, como su 'revés', que hicieron apreciar a los espectadores el porqué había llegado a jugar en la Copa Davis. Cornejo se vio sin chispa y desconcentrado. Le costó mucho entrar en juego y todos sus golpes fueron imprecisos, incluso su servicio, que esta vez no tuvo la contundencia del match inicial ante Ganzábal. Ganó igual en forma categórica por 6-3, 6-3 y 6-4, pero única y exclusivamente porque es muy superior a Lynch y ante él se puede dar, por el momento, las licencias que quiera".

En el match final, Fillol "terminó con las pretensiones chilenas de conseguir un rotundo cinco a cero. Perdió ante Julián Ganzábal, no porque su juego haya decaído en tal forma de ayudar al transandino a la victoria, sino porque no "pudo" con el rival que lo ha derrotado siempre. Cinco veces han jugado y cinco veces ha ganado el transandino. Es curioso ver cómo Fillol se desdibuja totalmente ante el campeón argentino. Sus golpes parecen más débiles, sus revés, de principiante, y las pelotas que deja en la red son muchísimas. Puede ser que la ninguna importancia del encuentro -salvo el ganar por primera vez a Ganzábal— lo haya hecho actuar más errático que nunca, pero las sucesivas derrotas que ha tenido ante el mismo rival nos llevan a pensar que Fillol definitivamente no puede enfrentar con pretensiones a hombres de juego más blando y que se desenvuelven en el fondo del court colocando con precisión los envíos. Ganzábal con su revés lo volvió loco y lo desconcentró en tal forma que varias veces le 'metió' su servicio que si bien es cierto siempre va bien ubicado, no tiene la potencia de los grandes jugadores del mundo".

miércoles, 14 de marzo de 2018

Copa Davis 1970, Argentina-Chile: CORNEJO BRILLA EN EL PRIMER TRIUNFO EN BUENOS AIRES

Los equipos de Chile y Argentina que disputaron la serie de
1970 en el Buenos Aires Lawn Tennis Club (Foto: Revista
Estadio)

Entre el 20 y el 22 de marzo de 1970, Chile logró un triunfo sobre Argentina en el Buenos Aires Lawn Tenis Club por 3-2 (segundo consecutivo tras la primera victoria el año anterior).

Patricio Cornejo comenzó con un triunfo sobre un joven Guillermo Vilas 3-6 0-6 6-2 6-2 6-2, luego Jaime Fillol perdió ante Julián Ganzábal 6-4 6-1 4-6 4-6 2-6. En dobles Fillol/Cornejo derrotaron a Álvarez/Vásquez 6-3 6-2 6-1, y en el día definitorio, Fillol perdió ante Vilas 5-7 4-6 6-3 3-6, mientras que Cornejo aseguró la serie superando a Ganzábal 6-3 3-6 6-4 6-2.

La crónica de Revista Estadio relata que "a la una de la tarde del viernes y con el tradicional calor húmedo de Buenos Aires, se dio comienzo al primer match entre Guillermo Vilas y Patricio Cornejo. El chileno, inconocible desde el comienzo y cometiendo toda clase de errores. Apresurado en las definiciones, avanzando a la red con cualquier tiro y golpeando sin tino todas las pelotas, parecía querer "matar" de entrada a su juvenil rival. Este por su parte se mantenía a fondo de cancha
Pato Cornejo y Guillermo Vilas previo al primer match de la
serie (Foto: Web BALTC)
devolviendo con gran seguridad los tiros del chileno, pasándolo con maestría en la red, o bien esperando el error de Cornejo que llegaba invariablemente luego de dos o tres cambios de golpes. Así los games a favor del trasandino se fueron sucediendo ante el estupor del público y especialmente de la pequeña barra chilena. Cornejo por su parte pese a los comienzos de su capitán Patricio Rodríguez no atinaba a cambiar el sistema de Juego y el match seguía su curso hacia un fácil triunfo de Vilas. Llegó a estar en desventaja de dos sets a cero (3|6 - 0¡6) y de dos games a cero y 15(40 en el tercer set, cuando por fin 'Pato' Cornejo hizo caso de los consejos de Rodríguez y decidió mantenerse a fondo de cancha, moviendo de lado a lado a su juvenil contrincante, hasta lograr entrar en juego y asegurar todos los golpes. Los resultados de este cambio de táctica no se hicieron esperar y Cornejo terminó ganando el match en cinco sets, los tres últimos por 6|2"
.

Respecto al segundo partido del viernes, la reseña dice que "con el primer punto a favor, y el comienzo auspicioso de Fillol contra Ganzábal, las predicciones chilenas en el sentido de que Argentina seria una presa fácil parecieron acentuarse. 6|4 el primer set y 6|1 el segundo en favor de Fillol fueron cifras que estremecieron de impotencia al escaso público reunido junto al Court Central y llenaron de sonrisas los rostros de los chilenos. Parecía que por primera vez contra Argentina no habría sobresaltos de ninguna especie y que por el contrario, todo seria demasiado cómodo. Julián Ganzábal defendiéndose como podía y Jaime Fillol atacando en forma magistral y sin errores, asi parecían confirmarlo. Pero está visto que nuestros tenistas no tienen ese espíritu 'matador' ni esa
Fillol y Cornejo estuvieron imparables ante los juveniles de
Argentina Vásquez y Álvarez (Foto: Revista Estadio)
'furia asesina' de que hablan los boxeadores y por el contrario, son grandes amantes del suspenso, ya que a partir del tercer set Fillol dejó de ser el gran jugador de las dos primeras etapas y dejó la iniciativa a Ganzábal, quien lógicamente la aprovechó en forma muy hábil, ganando los dos sets siguientes por 6|4 y 6|4. Aquí se suspendió el match por falta de luz, para continuarlo al mediodía del sábado, antes del doble. El nerviosismo por el resultado debía mantenerse por 17 horas más (...) Se pensó en el hotel de los chilenos que con el descanso reparador de toda una noche Fillol podría vencer cómodamente en el quinto set, pero parece que eso mismo pensaron en el lado argentino, ya que reiniciado el encuentro, Ganzábal fue una verdadera máquina y Fillol sólo un remedo de él mismo. 6|2 para el bonaerense y uno a uno la cuenta entre Chile y Argentina"
.

En cuanto al partido de dobles, era una incógnita, ya que según Estadio "Fillol-Cornejo se sabe que han mejorado una barbaridad en el juego asociado y sus rivales serían los juveniles Modesto Vásquez y Ellio Álvarez, de gran campaña en los Estados Unidos, y traídos especialmente para la ocasión. En el fondo la gran duda para ambos equipos, sobre todo después que Ganzábal dejó el score empatado, era justamente el partido de dobles, que por tradición pertenece a Argentina. Afortunadamente para el equipo dirigido por Patricio Rodríguez, Vásquez y Álvarez resultaron muy tiernos para un match de tanta trascendencia y Fillol-Cornejo en la tarde del sábado fueron unas verdaderas máquinas de jugar al tenis, que terminaron por arrollar a sus juveniles rivales en menos de una hora de juego por 6|3, 6|2 y 6|1. Quedaba así la cuenta dos a uno a favor de Chile en la víspera de los dos últimos singles".

Suspenso hasta el final


Modesto Vásquez y Ellio Álvarez, el dobles de
Argentina ante Chile (Foto: Revista Estadio)
El suspenso volvió el tercer día de la serie. La crónica de Revista Estadio detalla que "ante unas cuatro mil personas, que ya se habían entusiasmado con la posibilidad de un triunfo final, ingresaron a la cancha Jaime Fillol y Guillermo Vilas. El embajador de Chile en Argentina, señor Hernán Videla Lira, y el canciller argentino, doctor Martin, realzaron con su presencia esta definición, y contribuyeron a aumentar el nerviosismo de los jugadores, ya que su presencia fue anunciada por los micrófonos una vez terminada la ceremonia del izamlento de banderas y ejecución de los himnos patrios, que se dejó ex profeso para el último día, en que se presumía (y con razón) que habría más público (...) Al igual que en su match contra Ganzábal, Jaime Fillol comenzó jugando muy bien y con gran habilidad táctica. 

Agrega la nota que "con cautela, midiendo algo sus violentos golpes y aprovechando las debilidades del joven Vilas, se puso 5|2 en el primer set, ante el estupor de la hinchada argentina, que esperaba un triunfo del local, luego del excelente desempeño que le había cabido ante Cornejo. Pero esto iba a durar poco, ya que en el momento en que Fillol debía hacer suyo el set, con 513 a su favor y con su servicio, comenzó el derrumbe violento del chileno, que cedió en forma increíble cuatro games seguidos y con ello el primer set. En el segundo sucedió algo parecido, con Fillol a la cabeza 4|1 para luego perder cinco juegos seguidos y con ello la segunda etapa. El increíble desenlace se vela venir y el nerviosismo cundía entre las dos escuadras. Fillol perdía en cuatro sets ante el delirio de la tribuna local que lanzándose a la cancha sacó en andas al marplatense Vilas. Los pocos chilenos presentes permanecían atónitos pegados al cemento de sus asientos, sin comprender cómo podía haberse llegado a ese increíble empate a dos puntos".

Protagonista de la serie fue Patricio Cornejo que
ganó sus dos sencillos y el dobles con Fillol en el
Buenos Aires Lawn Tennis Club (Foto: Revista
Estadio)
No obstante, en el match decisivo, Pato Cornejo inclinó la balanza para Chile. "Se llegó así a una definición que nadie hubiera previsto. Ni los más optimistas argentinos soñaron con estar a dos y con Ganzábal para decidir el pleito. Los chilenos, para qué decirlo, no sólo no lo soñábamos (me incluyo), sino que, además, veíamos con temor el resultado final. Temor este que duró exactamente tres minutos, que fueron los que demoró 'Pato' Cornejo en ganar el primer game en una demostración apabullante de su temperamento ganador, de su garra y de su coraje para definir situaciones difíciles y comprometidas. Quería comerse la cancha y romper las pelotas. Quería "Pato" sobre todo demostrar que en el extranjero él también es capaz de grandes hazañas. Y con su cintillo color naranja en la frente, sus gruesos lentes de aumento y su agilidad felina, comenzó a labrar la que sería una de las más grandes victorias del tenis chileno. Por la calidad del rival, por jugarse de visitante y por tratarse de un triunfo contra un rival tan tradicionalmente difícil como es Argentina. 

Tras ello la cuenta quedó 2-1 a favor de Chile, vino un descanso reglamentario, y luego una discutida repetición de un punto por una bola supuestamente larga que finalmente favoreció a Cornejo. Estadio detalla que a continuación los factores anteriores "pusieron un clima tenso que se acentuó con una tormenta de viento y lluvia que amenazó hasta con la suspensión del partido. La electricidad no sólo estaba en el aire y en el cielo encapotado. Estaba en la cancha con un Ganzábal ofuscado y estaba en las tribunas, donde el público exigía que ganara el local a cualquier precio (...) Quizás si fue esta misma imperiosa necesidad de vencer la que hizo que Julián Ganzábal (comúnmente tranquilo y reposado) perdiera los estribos, el control de sus nervios y luego el partido. Cornejo sólo se limitó a pasar la pelota y mantener el juego, avanzando a la red en forma arrolladora, pero controlada. Ganzábal, desorientado por la humedad de la cancha (se regó inexplicablemente en el descanso), la oscuridad que se avecinaba, y temporal de viento que comenzaba a arreciar .y sobre todo", por el "vendaval Cornejo", terminó por ceder ante tantas presiones y entregar el set por 6|2 y con ello el match y la posibilidad de pasar a la próxima rueda contra Brasil".

lunes, 12 de marzo de 2018

Copa Davis 1969, Chile-Argentina: EL PRIMER TRIUNFO CHILENO

Imagen del match de dobles entre Chile y Argentina por la
Copa Davis 1969 en Santiago (Foto: Revista Estadio)

Los días 2, 3 y 4 de mayo de 1969, Chile consiguió su primera victoria ante Argentina en Copa Davis. La serie que se disputó en el Stade Francais de Santiago concluyó con triunfo 3-2 para los nacionales.

En los primeros sencillos, Jaime Fillol derrotó a Eduardo Soriano 6-2 6-3 6-2, y Patricio Cornejo a Julián Ganzábal 5-7 4-6 6-1 6-3 6-3. Luego el binomio Fillol/Cornejo perdieron ante Ganzábal/Soriano 6-4 4-6 7-5 2-6 7-9, dejando la definición para la última jornada en que Fillol perdió ante Ganzábal 3-6 7-5 1-6 1-6, y Cornejo cerró la serie con triunfo sobre Soriano 6-1 6-2 6-3.

Patricio Cornejo ganó sus dos singles ante los
argentinos en 1969 (Foto: Revista Estadio)
Revista Estadio reseñó respecto a la primera jornada que "los dos primeros singles tuvieron el mismo resultado, triunfo chileno, aunque trámite muy diferente. Mientras Fillol se imponía sobre Soriano en tres sets seguidos, cómodos, de cuenta holgada —6|2, 6|3, 6|2—, Patricio Cornejo fue llevado inexplicablemente a cinco sets por el campeón argentino Julián Ganzábal. Decimos inexplicablemente por cuanto, sin razón aparente, derivada del juego mismo, Patricio Cornejo jugó un tenis increíblemente pobre para él. Dio toda clase de facilidades para que el jugador argentino luciera y ganara en los dos primeros sets. Los tenistas tienen un dicho muy gráfico para explicar lo que le sucedió a Patricio: "Se le achicó el brazo". Pero ¿por qué se le achicó el brazo a un jugador tan completo, tan efectivo en su ataque y en casi todos los aspectos del juego? La explicación es sólo una: una vez más Patricio fue víctima de su propio temperamento, de los nervios que afloran y lo inhiben cuando se ve enfrentado a una responsabilidad de mayor monta. Los habitualmente largos tiros, veloces, potentes, rasantes, que sabe hacer el chileno, se convirtieron en timoratas devoluciones, blandas y, sobre todo, excesivamente cortas. Con esas pelotas, teniéndolas siempre delante de si, sin que lo exigieran, Ganzábal lució su hermoso tenis, sus efectivos "passings", cruzándolos a voluntad a uno y otro lado, y tirándolos por una de las líneas laterales con notable precisión. Incluso cometió el error Patricio, muy frecuentemente, de irse a la red con este tipo de golpes, que no constituyeron jamás obstáculo alguno para que el argentino fuera acumulando tantos a su haber". 

Continúa la crónica describiendo la performance de Cornejo. "Así, con un tenis increíblemente blando y falto de personalidad, Patricio perdió los dos primeros sets. El argentino se vio crecido, a ratos brillante. Su tenis es hermoso, sus golpes poseen excelente factura, los prepara con notable concentración, y los ejecuta cuidadosamente, aplicándose al máximo en cada uno de ellos. ¿Podría seguir así el partido hasta su término? A nosotros nos parecía que no; no sé advertía una superioridad incontrarrestable de parte de Ganzabal; en cambio, sí que era fácil apreciar que el jugador chileno se había salido de sus característica, que se veía desdibujado con respecto a lo que le conocemos, y que no encontraba la manera de reunirse con su tenis, el que él sabe ejecutar. Lo que sucedió después nos dio la razón. Los dos sets acumulados no le sirvieron al argentino para ganar el match. Se jugaron tres sets más, y la cuenta a favor del chileno fue en ellos 6|3, 611 y 6|3. ¿Qué habla pasado? Nada demasiado sorpresivo. Simplemente, que Patricio Cornejo había vuelto a ser Patricio Cornejo".

Sobre Fillol, la nota agregó que "enfrentó su compromiso con Soriano con la seriedad que acostumbra. No menospreció a su rival; tomó toda clase de precauciones, y se levantó con una victoria cómoda, de rápido trámite. Soriano no se ha presentado a este torneo en una forma atlética ideal, ni mucho menos. Era conveniente, entonces, hacer un juego de desplazamientos, Soriano posee violentísimos golpes de izquierda y derecha. No era recomendable, entonces, empeñarse con él en un duelo de drives. Ubicando bien sus pelotas a cada lado del court, con largos drives de izquierda y derecha, y en la red mediante drop shots, hizo que Soriano fuera quedando corto en sus desplazamientos, no llegara a la mayoría de los pelotas y fuera entregando paulatina y seguramente
Fillol, aunque venció a Ganzábal en el debut, no pudo hacer lo
propio ante Soriano (Foto: Revista Estadio)
el partido. En este encuentro, no hubo clima para el espectador. Ni Soriano pudo lucir el poder de sus impactos, ni Fillol mostrar sus mejores condiciones. Se limitó a ganar. Jugó más bien blando, sobre la base de ubicaciones difíciles para el adversario, y apuró sólo ocasionalmente, cuando tenía desplazado a su oponente (...) Por ahí se jugaron un par de games en forma más veloz, golpeando ambos la pelota al estilo de Soriano. En esos peloteos siempre obtuvo la mejor parte el argentino. Fillol, entonces, volvió a buscar las cifras favorables para él, mediante colocaciones y ritmo alternado".

En la jornada de dobles los trasandinos comenzaron a equiparar la serie. Según Estadio, "la conocida capacidad de los jugadores argentinos para el juego de dobles quedó de nuevo en evidencia. Se probó además que la suma de dos valores no valen lo que valen separadamente. Ganzábal y Soriano individualmente no son en tenis lo que demostraron en conjunto. Ellos pusieron en la cancha todos aquellos elementos que les faltaron a la pareja nacional: sincronización, juego de equipo, regularidad. La lucha fue equiparada en todo el transcurso de los cinco sets. El hecho sólo de haberse prolongado el partido al máximo de cinco etapas, lo indica. Y en esta última se jugaron 136 games, de los cuales Chile ganó 69 y Argentina 67. Sin embargo, el triunfo correspondió al equipo transandino. Esto indica que Soriano y Ganzábal se las arreglaron para ganar las pelotas precisas, las que en verdad deciden la marcha de la cuenta".

La definición quedó para la última jornada, en que según Revista Estadio, "Fillol perdió sin pena ni gloria, y la suerte del match Chile-Argentina quedó en manos de Patricio Cornejo, exclusivamente. ¿Por qué perdió Fillol? Confesamos nuestra sorpresa. No encontramos otra explicación que ésta: le faltó juego a Fillol para sobreponerse al de este admirable jugador argentino que es Ganzábal. Se vio impotente, incapaz de encontrar los recursos necesarios para quebrar el porfiado desempeño de un rival que respondía admirablemente en todos los aspectos. Atrás y adelante, sirviendo o recibiendo el servicio, como que quebró el de Fillol once veces, desplazándose a lo largo y ancho del court con notable sincronización, voleando y remachando".

"Así las cosas en la Copa -concluye la crónica-, el triunfo definitivo le correspondió alcanzarlo a Patricio Cornejo. Depositario de tan grande responsabilidad Patricio jugó admirablemente. Fue un torrente de buen tenis. Con muy pocas fallas, fue un adversario implacable para Soriano. El arsenal de su tenis, que sabemos es muy completo, funcionó como nunca. Ganó muchas pelotas con su primer servicio, voleó en la malla como él sabe hacerlo en sus mejores momentos, pasó en la red a su rival con toda clase de pelotas, jugadas de acuerdo a las circunstancias. Afinó el golpe cuando necesitaba buscar un ángulo agudo, golpeó con fuerza y confianza cuando quería llegar al fondo del court, remachó y especialmente se desplazó y llegó a pelotas que parecían haberlo ya superado. Una tarde de gloria para Patricio, que bien se la merece. Nunca el público lo había aplaudido como lo hizo esta vez. Soriano no es en la actualidad un rival de primera clase, pero es un veterano canchero, poseedor de golpes muy efectivos, capaces de descomponer a cualquier adversario de moral inestable. Es lo que se temía en este partido tan importante para las aspiraciones de Chile. Pero Patricio Cornejo habría ganado esa tarde al más pintado. Salió a la cancha resuelto a mostrar su capacidad, y la mostró".